Los beneficios de la agricultura orgánica

Agricultura orgánica

Agricultura orgánica: ¿Sabe con qué sustancias tuvo contacto el café que se toma por las mañanas?, ¿qué tanto conoce del proceso de cultivación de las verduras que consume en el almuerzo?, ¿está seguro de llevarse esa manzana a la boca?

Las anteriores son preguntas que suma importancia, las cuales debemos tener muy presentes Según un estudio de la Universidad de Granada, las personas se han preocupado por su alimentación durante toda la historia de la humanidad, pero particularmente en las últimas décadas se ha observado una tendencia en la población mundial por hábitos alimentarios más saludables, lo cual amplía las posibilidades de venta para los grandes, medianos y pequeños productores.

De allí la importancia que ha tomado la agricultura orgánica, que conlleva a consumir productos naturales que sean favorables para la salud, sin explotar la tierra, logrando  un bien común entre el medio ambiente, el fabricante y el cliente final del producto. Dadas sus características los principales productos que encontramos son: frutas, hierbas, especias, verduras, cereales, café, cacao, carnes, huevos, lácteos, endulzantes, aceites y algunos alimentos procesados.

Sus principales características son:

– No hay modificación genética de los organismos.

– La producción se da sin abonos sintéticos o plaguicidas.

– Se busca la sostenibilidad de los terrenos para proteger no sólo las generaciones presentes, sino también las venideras.

– Optimiza los recursos de la tierra.

– Promueve la vida respetando el medio ambiente.

Consideraciones principales

Este proceso de producción implica mayores consideraciones ya que toda la cadena de labores tiene que estar regulada para obtener la certificación de que el producto es orgánico.

En Colombia el ente regulador de todos los procesos que implica la agricultura orgánica es el MADR Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural que por medio de la Resolución 187 del 2006 reglamenta la producción primaria, procesamiento, empacado, etiquetado, almacenamiento, certificación, importación, comercialización de los productos agropecuarios ecológicos.

Así mismo, el Instituto Agropecuario Colombiano (ICA), es el encargado de la autorización de los insumos permitidos e instrumentos técnicos que garanticen la correcta producción de los alimentos.

Otras organizaciones que regulan esta práctica a nivel internacional son:

  • Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación, ONUAA o más conocida como FAO.
  • Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica, FOAM.
  • Movimiento Agroecológico Americano, MAELA.
  • Instituto de Investigaciones para la Agricultura Orgánica, FIBL.
  • Centro Nacional de Información de la Agricultura Sostenible.

Un negocio rentable y sostenible en el tiempo

Uno de los propósitos de la agricultura orgánica es lograr un gana y gana.

Son claros los beneficios que trae esta práctica para el medio ambiente, ya que al no invadir el terreno con sustancias o prácticas que envenenen los suelos, se conserva su fertilidad para futuras cosechas.

En cuanto a los productores, la ganancia se evidencia en la rentabilidad del producto por lo que estos, debido al tratamiento del terreno, los periodos de cultivo, la mano de obra, los insumos y las certificaciones pertinentes, aumentan su precio final.

Además disminuyen los intermediarios ya que en gran medida es una labor comunitaria en donde se lleva a cabo una reconciliación entre los saberes ancestrales y los avances tecnológicos que se apoyan mutuamente para promover un bienestar a todos los sujetos implicados.

Otro factor influyente es la oportunidad laboral, ya que según cifras de Fedeorgánicos, federación que agrupa a productores y comercializadores de productos orgánicos de Colombia, actualmente se cuenta con cerca de 55.000 hectáreas dedicadas a la agricultura orgánica en el país, lo cual deja un amplio espacio de emprendimiento ya que esta cifra no equivale ni al 1%.

Según Luis Betancur Zuluaga, Presidente de Fedeorgánicos, este modelo puede incorporarse en el reemplazo de los cultivos ilícitos por alimentos orgánicos, brindándole una nueva oportunidad a los productores ya que además de existir una demanda nacional, Colombia se enfrenta a una posibilidad de exportación a los países en donde más se comercializan estos alimentos, como son  Norteamérica, Europa y Japón, incentivando a que los grandes productores inviertan en esta industria masificando el consumo, aunque esto también trae un panorama competitivo sobre los precios y la calidad de los productos.

Después de pasar por todo este sistema de mercadeo, el consumidor obtiene un alimento saludable, sin químicos que alteren la composición del producto, proporcionando los nutrientes óptimos que un ser humano necesita para sobrevivir.

Porque al final, eres lo que comes.

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